La página de la escritora venezolana Dinapiera Di Donato

     CONTAR ARISTEGUIETA (EL CUENTO DE LA LESBIANA FURIOSA)


Contar Aristeguieta, forma parte del proyecto literario  La sortija de Emilia Ibarra. Libros de relatos que se interconectan poniendo en escena la historia de escritoras  lesbianas venezolanas. Teresa de la Parra llevó hasta su muerte el anillo de una amiga y mecenas y ella a su vez se lo deja a la escritora Lydia Cabrera. El simbolismo de la solidaridad femenina se convierte en una quimera irrealizable. Irónica en las descripciones, las narradoras - protagonistas quieren hacerse escritoras y sin proponérselo se convierten en personajes. Sus trayectorias erráticas guardaban una relación directa con la necesidad de escapar a la homofobia y a la situación política asfixiante de sus sociedades de origen. Sin grandes recursos ni claros modelos literarios, se enfrentan a nuevas experiencias y finalmente descubren sus propios límites: para  hacer el cuarto propio y la vida inédita el verdadero reto  es salir  del universo del papel.
Romper Viejas ideas.

 

Contar Aristeguieta, is part of the literary project The ring of Emilia Ibarra. These are several books of fiction by writer Dinapiera Di Donato which are interconnected by staging the history of some Venezuelan lesbian writers of the last century.
Teresa de la Parra, the iconic figure of Venezuelan culture, wore the ring of a friend and patron until her death, upon which she in turn left the ring to the writer Lydia Cabrera. The symbolism of female solidarity becomes a chimera impossible to realize.
Ironic in the descriptions, the narrators – protagonists want to become writers and without intending to do it they unwittingly become characters.
Their erratic trajectories were keeping a direct relation with the need to escape from the homophobia and the suffocating political situation of their societies of origin.
Without great resources or clear literary models, they face new experiences and finally they discover their own limits: to have “a room of their own” and an unpublished life. The real challenge is to go out of the universe of print. To break old ideas.

 

                 (Falsos) recuerdos de Nina Berberova

                                                                     

 

                                                            Siempre veo a Ajmátova en aguas heladas
Ajmátova en el Neva
ese río que nunca desató al paraíso
suelto en la imaginación de los trópicos
como si en el ecuador
la muerte no fuera un escándalo
invernal
Ajmátova en el Neva
es una cadena rota
golpes en los hielos
como un cisne

Como Katherine Manfield
como Marina Svétaeva
sus últimas palabras fueron para un amante ruso
yo temo el amor de sus ojeras azules
fumando
salvadas
en una tumba fresca

estoy viva
camino en el manglar recién nacida
la culebra bejuca
otra rama acariciante voluptuosa costumbre de
                turbias latitudes
                tensión iluminada
                flujo de unas piernas calientes
                de estas arcillas siempre enamoradas

                no es culpa no es sentimiento no es morboso culto no es trasnocho
                de los poetas muertos confusión de los vivos
                cuando cierro lo ojos el blanco animal de sus blancos climas
                me ciega
                el joyero del río es un cofre con Ofelias
                flotan ojos de la mirada muerta de este tráfico
                de norte a sur todos han muerto
                nadie recuerda
                un poema
                de Mandelstan
                pero Ajmátova
                en los fuegos del Neva
     sí


                

        Variaciones sobre Vincent, por supuesto

Los cielos de Van Gogh
saltaron del río del haber mirado
salido del cuadro un incómodo error
es un circo de medianoche el centro
de girasoles
la invitación a un hombre
que poco maquilla
su muerte
un incómodo error
es un final de programa donde
Jaime Bayle quiere abrazar a Charly

Y tiene de pronto las orejas heladas
y completas
en la pausa comercial estornuda
alguien pregunta por la felicidad
Aguante, Aguante, Aguante

Que hay que protegerse los sentidos de la
mala muerte
¿podrías cortar la raíz de tu ilusión
e irte al campo?
como si no bastara con el ojo
el oído del loco
el insensato dice que quiere para sí
los pájaros

y abrirse paso entre la hierba
y en el agua como un doble
no sabe donde empieza el pie
no sabe donde acaba
el paso perfecto que en el mundo
da cada cosa viva –alucinado
oye la risa de las colinas
que las formas ríen secretamente
y el llanto una eternidad

Los cielos que empezaron en los ojos de Van Gogh
lógica de la llama

el iluso que soy ignora
qué termina
qué empieza
en mis ojos
¿podría cortar de raíz mi ilusión?

no he sabido seguir el camino
como un joven imbécil armado de su intensidad
hasta los dientes
borracho de supropia sustancia romántica
y trivial

Alguien pregunta por la felicidad

no ve el prado de girasoles que en un instante
acerca a estos hombres
en una perfecta versión japonesa
que hace de un artista perfecto decorado
para el bel morir
El elogio del vacío es un título que nadie
lee

estos hombres no son
propiamente tristes
nada tengo en contra

morir bellamente es volver
sin miedo
no tengo una contra
contra las bellas placentas doradas
quien no quiera la suya
que lance la primera

y Charly se puso a cantar
Aguante, aguante, aguante
por el estudio empiezan a pudrirse las cosas
Aguante, aguante, aguante,
y el entrevistador
que es un bello muchacho afortunado
de gracia pleno -todavía
se secó una lágrima diciendo que era gripe

En el campo en
la palabra tilo que me duerme
el artista ve la vía de luz

Por el río lleva su magnífico pez
en llamas
No seamos simpáticos
eso es besar a la muerte
dice el rokero
que abandona el espectáculo y nos deja

increíblemente
solo

La luz lanza un anzuelo
en la garganta de Vincent

 

 

 

        Sargento Josanna Jeffrey

gritos en el horno
            no es Janis Joplin?
no son conciertos para muñecas suicidas

ponte a salvo
ven

un año en Irak no es mucho tiempo
Josanna mía
mi aliento de bambú

robaría a Josanna Jeffrey
para el tiempo que nos queda en tus brazos

breves  humedales de Mesopotamia
Josanna Jeffrey con sus piernas sedosas
mitones de lujo negro

es la Ibis sagrada
en la mira

temo
ponzoña del tatuaje
en un cerebro de Caballero del Stormfront
al acecho

Josanna Jeffrey mi centinela de trenzas escarchadas
más bella que Central Park en invierno
tatuado de azafrán
firmado Christo

la noche de Nínive bajo su casco de guerra
vas a necesitar las uñas
que dejas en mi cama
el cielo de Irak te proteja

el cielo de Irak para saltar de su rama
a tiempo

en el fuego amigo
caballero armado del Ku klux klan
por internet
cuida la manzanilla de su vello ario
cuando nadie lo ve

las bajas destripadas de vello oscuro
corren de su cuenta
huelo la ponzoña de sus ritos de baja intensidad

voltea
salta
Josanna Jeffrey
eres negra eres el cielo de los reyes
reina de Bagdad mi novia del Bronx

ruido de la caña los ojos de bengala quebrada

Josanna Jeffrey
dispara primero

ven

amo sus riñones preciosos
perdidos
perimento de Basora
días calientes lamiendo entre tus piernas
en un descansador de pantalla
helada

como una quemadura de Mosul

vuelo de bambú doblado
tu aliento de violetas de menstruante
Josanna Jeffrey
perdió el interés de la industria farmacéutica
tus riñones de treinta mil dólares
tus violetas
nada

enroscada en el descansador de pantalla
como en un vientre
descansa en mí

lamo la flecha agujeteada sobre mi corazón
te doy de mamar
toda la pornografía que hemos hecho
para poner los delicados paraísos
a salvo

carne amada putrefacta
se abraza al polvo de 10.000 sitios arqueológicos
destilados de violetas
irrepetibles
para extraer
tres gotas de aceite

ese animal
suelto en un libro de monja
un dedo de mi pie
en tu apertura de bambú

cómo te gustaba

dijo que al volver tendría una hija
Nasiriya

tampoco volvieron las aves

para retenerte me juego
la carta Josanna Jeffrey :
érase una vez las amantes
perdidas
en fuegos amistosos que declaran
la guerra de cada quien

las sobrevivientes
las felices
muchachas arrasadas devueltas de reyes recién muertos
un  año después

gritos en el horno

retiras la cabeza
como un pavo dorado
que todavía
hay que punzar

 

Josanna Jeffrey

sin pena ni gloria

no vienes

la última cerilla

es para la oscuridad

 

 

 

   Versiones de la guerra en New York para una muchacha venezolana en Liverpool

 
                         

 

 

Es de noche y aún te amo
pero entre el Eufrates y el Tigris donde estuvo el Edén
amanece el mito contando sus arenas
en la hora cero

contar paisajes por última vez
disueltos en pozos de aceite
contar torres en llamas
y a los niños de la casa
que cuentan alegremente
las serpientes
las almas

nadie resta la rabia que es nuestro pan de la cena aquí
y por todas partes mordemos el polvo
allá
al amanecer
apretadas las gargantas

es que se están juntando
se están separando
las arenas

nuestros muertos van a recibir a nuestros muertos
como si tú y yo
empezáramos a olvidarnos

-----
Son pensamientos de refugiados en sí mismos
prisioneros de los satélites y sus pantallas
donde el mercader toma el lugar de Farizada y nos cuenta
que ciudades reales o imaginarias
las cifras del pentágono son exactas:
no todos vamos a morir en
esta noche

Y allá la mañana
canta como un cisne que no oímos
----
-No offense
pero nadie entiende el kitsh de otros lugares

ni sus dioses

Los cisnes dorados en los vasos humeantes
saltan en la noche de cristales rotos
los golpes de las sirenas, y no te muevas
de tu puesto en la trampa
de controlada observación

Antes de empezar ya en Inglaterra bombardean el café
con olor a cardamomo

y el cuscus y la grasa de carnero
donde un judío políglota te enseñaba
a escribir tu nombre en árabe
contra un recuerdo de gallitos azules
en extinción


-No offense
pero nadie entiende sus conflictos de bárbaros

Una muchacha en Liverpool
piensa en la miel de los mabrumes
regada por el piso

Había deshojado en la menta
el invierno

sus cuadernos de extranjera y la sombra violeta de
una montaña en el trópico
con la que vive todavía
la vaga explicación de sus orígenes
en primavera
su confianza es una cifra inexacta
inexplicable
como las uvas de Esmirna
joyas en su boca triste
mientras escribe en su pancarta:

       No sigan
       Sus ist'a fact y sus no offense
      me ofenden


-------
Hay intercambio de señales en esta hora
trueque de infancias
un mar por otro
los misteriosos azules del aire
descritos por Da Vinci
el silencio corrosivo después de un cisne
mancha azul que deja de cantar
en el lago helado del parque
y al final de Basora la palma de dátiles
que es lo último que recordarán

morichales donde nadamos en el sueño
de la amiga poeta
que vive en Israel

-----
Las muchachas de New York en primavera
salían del museo con letras del codex de Leicester
las aguas eran venas del paisaje vivo
todo en orden
en las máquinas de guerra a la lupa
el diseño muestra los cuerpos abrazados

a manera de flores protectoras
de cariaquito morado
apagaban los noticieros
y sus pancartas confundían al enemigo
que cada quien
tiene en casa
-----

Siempre en nuestro patio
empieza el campo
de concentración
y duetos de hierba
y las madonnas como luces del bosque
viven poco
en las doncellas
que bailan en el agua de invierno
y guardan
celosamente
nuestras cenizas

------
Pasan las negras caravanas
criaturas migratorias
que por temporadas
cambian de formas de matar
para provecho de tan alta tecnología
de modistos
aseguradoras
e iglesias que saben que sólo Dios
cuida los lirios del campo
y cuánto le cuesta
un lirio
al detal
--------

 

"¿Por qué viniste a mí desde el desierto de Nevada soldado armado hasta
los dientes?
¿Por qué hiciste el camino hasta la distante Basora
Donde los peces solían nadar bajo los escalones de nuestras puertas?"
Saaddi Yousif

citó el judío políglota en árabe en su cuaderno
de latina estudiante de Liverpool
los chicos marginales de todas partes
nuestros chicos latinos por antigua fatalidad
de antiguos saqueos
saltaron de la fila de saqueados a la fila
del ejército
donde morir es ser un héroe afortunado
que deja mejores dividendos a su madre
que un trabajo de toda la vida vivo
sin fortuna

------
Toda la vida aquel genio del Renacimiento creyó
que había agua en la luna
donde creímos el mito del alunizaje
no hay agua señores en la luna
un sabio japonés de New York
medita en la protesta
apaguen sus pantallas
aquellos astronautas nunca salieron del desierto
de Arizona
no hay hombres en la luna en los sesenta, señores
muchachos
muchachas
no tomemos el lugar destinado a las protestas, vamos por otra calle
presidentes, vicepresidentes, dictadores de izquierda dictadores de derecha
ya firmaron sus contratos
repartida está Bagdad y sus pozos cardinales
no tienen tiempo
de ver superproducciones
y funerales cursis
en la tele

nosotros tampoco


 

                    

  

 

 

           Y Farizada la sonrisa de una rosa contó
                         

 

Hay princesas
con nombres de batallas
hay esclavas maquilladoras
macerando las rosas
de calígrafa

ambas mastican las alas del hojaldre

todo lo que tocan
alza el vuelo
para confundir al enemigo

Vino la muerte
y me encontró ocupada
en tus labios
y a ti
en el dibujo de alheña de mi piel
donde estaríamos
la muerte y yo
persiguiéndonos sin vernos
en un bosque
hasta que
me dibujaste
el ojo de gacela
y a ella
el león del desierto

y en tu mano
el nombre de Alá
flecha
en el corazón

 


 

 

Tesoros de Basora encontrados en el MET mientras asaltan a Mirbad

                         

 

I

La anatomía del corazón
es un tatuaje seriado de Da Vinci
colocado entre el Tigris
y tus ojos

Angiduana


II

El Quatrocento es un estudio de mantos
la fría crisálida
donde larvada la seda del cuerpo
y su reflejo de madonnas
se desprende
y vuela
como un perseguido de Basora
enamorado de un joven
calcado de un paraíso de alheña

III
Aún no habían exterminado
los pájaros
porque la piel de un hombre
que no fuera de palacio
valía menos
y la belleza protectora de una mujer
presa fugaz
sólo colgaba en los retratos

Angiduana

IV
Son sus ojos de mirar Florencia
enseñas al pájaro cómo se vuela
y cómo
en el vuelo
por trampas de la luz
acecha el ángel
y en 2003 el bombardero

Angiduana
Angiduana
Angiduana

 

 

                        El techo de cristal (2011)






Que le hable de la tesis

preguntan sin retórica



-estoy en problemas

antes, mucho antes de cruzar

no era que no hubieran cabezas

con la misma gorra

haciendo equipo

abriéndose paso

era que si escribías estoy en problemas

cuando los amigos te hacen en Venecia

los pagos al día

los secuestrados devueltos

escribías y Claudio Bertoni tan lejano

te apuntaba con su linterna

de todo lo dicho



es un poeta chileno coleccionista

del tiempo ido

-es él de nuevo

supe

cuando dejando atrás el puente

de los suspiros de Brooklyn

de miña terra miña terra

con nombre de indio

el hombre de la gorra

ciclista con barbas

Claudio Bertoni de nuevo dándome

alcance



-estoy en problemas

supe que realmente lo estaba

el zumbido de las balas puro

viento

un equipo de hombres con piernas

completas torneadas

griegas

ya le cedo el paso



es cuando la imagen baja a toda prisa

la ventanilla

y grita Bertoni seguramente

y ahora te ha nacido un sobrino

en el sur

también a ti

llamado Luciano



y veo rodar las bolitas de cristal

del sobrino de Bertoni

tan descuidado

una metra que se desliza bajo mi pie

y me lleva de bruces



-estoy en problemas

cruzando el aire

disparada

dorada

buscando el bolsillo de

mi propio sobrino

el piso de su casa

en el sur

tan lejos

en lugar de escribir

al menos

una tesis de grado

en la edad de lucir

la carne disimulada

con anticas

murrinas

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